jueves, 10 de mayo de 2018

Nacimiento de Universo

  Al principio de Tiempo, solo estaban 茅l y Universo. Disfrutaban de su compa帽铆a y del vac铆o amplio e infinito. Tiempo le contaba historias a Universo sobre otros tiempos y Universo trataba de sorprenderlo llenando de nada su vac铆o inmenso.
  Un d铆a, mientras se paseaba Tiempo por la grandeza de Universo, 茅ste estall贸. Y se vieron mil formas, colores y sonidos. Universo hab铆a conseguido desatar su propia belleza impactando, de paso, a Tiempo.
  Entonces aparecieron los planetas, entre ellos la Tierra, junto con su hija y astro Luna, Marte roja de verg眉enza ante su desnudez, Saturno casada con su propia belleza... Y todo esto le encantaba a Tiempo y no paraba de preguntarle a Universo c贸mo lo hab铆a hecho.
  Otro d铆a, en uno de sus paseos, Tiempo pudo ver algo que lo detuvo e incluso algunos dir铆an que le quit贸 el aliento. Vio a Luna girando alrededor de Tierra, sonriendo a su madre y a todas las criaturas que habitan en ella. Vio c贸mo, de repente y sin raz贸n alguna, levant贸 la vista. Vio c贸mo mir贸 a Sol. Tambi茅n vio a Sol cuidando de sus hermanas estrellas, vio c贸mo las colocaba en sus camas y las peinaba. Vio c贸mo, de repente y sin raz贸n alguna, levant贸 la vista. Vio c贸mo mir贸 a Luna. Tiempo tuvo el privilegio de presenciar el primer silencio entre estrella y sat茅lite, la primera mirada entre Sol y Luna. Pudo ver c贸mo Luna brill贸 sorprendida y c贸mo Sol se encendi贸.
  Por desgracia, a Universo no le gust贸 el caso que les estaba haciendo Tiempo. Y en vez de apreciar la belleza del momento y pensar que era 茅l quien hab铆a logrado crear todo eso, se puso celoso y decidi贸 hacer todo lo que fuera posible para romperlo. Hay humanos que dicen que desde entonces, parece que el Universo quiere que lo observen. Y dentro de la testarudez e ignorancia de esta especie, por una vez, no les falta raz贸n.
  Pero mientras tanto, a pesar del enfado de Universo, vale la pena destacar que por el egocentrismo de los hombres, empezaron a referirse a Sol en masculino y aunque ella no entendiese por qu茅, tampoco le prestaba mucha atenci贸n. Qu茅 pod铆an aportarles ellos si no era capaz de apartar la mirada de Luna. Desde la primera vez que la vio qued贸 prendada. Pero se oblig贸 a s铆 misma a pensar que una estrella y un sat茅lite son la mezcla con menos cordura que Tiempo podr铆a haber visto jam谩s.
  Pero Tiempo, a pesar de todos sus contratiempos, decidi贸 meterse en medio. Y Tiempo, con sus trucos y su paso, logr贸 El beso de Sol y Luna que llen贸 de brillo parte de la oscuridad de Universo. Dicen que los humanos los llaman "eclipses"; normal, qui茅n querr铆a mirar a otro lado mientras astro y sat茅lite se besan, siendo dos pero pareciendo una con la misma luz.

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