lunes, 23 de abril de 2018

Espero

  Te espero porque esa es mi forma de amar.
  Te espero porque es lo único que sé hacer cuando las cartas ya están sobre la mesa.
  Te espero porque es lo natural en mí.
  Te espero aunque no quiera esperarte, aunque me diga que ya pasó mi tren. Espero a que venga el próximo.
  Te espero cuando tengo frío y cuando me muero de calor.
  Te espero sola en mi cama, con los brazos vacíos esperando a que tú los llenes.
  Te espero con el alma llena de ilusiones.
  Te espero con todas mis alegrías, para que las recuerdes en mis tristezas.
  Te espero con tus sonrisas, para secarte las lágrimas, que espero que sean de alivio cuando vuelvas.
  Te espero en otoño, verano e invierno.
  Te espero soñando que llegues en primavera.
  Te espero en los días grises, con o sin lluvia. En los días soleados y aquellos que no sabes si una cosa u otra.
  Te espero leyendo y cantando.
  Te espero componiendo mis letras con tus miradas y besos.
  Te espero con todos los recuerdos y todas las cosas que por alguna razón me llevan a ti.
  Te espero sin esperar que tu pienses que te he estado esperando.
  Te espero como el sol espera años a que la luna desfile por delante suya y envolverse, al fin, en su cálido abrazo.

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